Wednesday, August 08, 2007

American Gothic... Pueblo Siniestro

Una cosa que me encantaba, cuando era adolescente, era mirar el USA Network los sábados a la tarde hasta la noche, ya que, en esa época, daban una especie de maratón de Sci-Fi y terror, incluyendo películas clásicas, series (relativamente nuevas y viejas), y todo lo que yo pudiera desear ver. Era como si quien programaba ese canal en ese momento me conociera, y supiera todos mis gustos. En esa época pude ver la versión original de la serie The Twilight Zone, y las películas clásicas de Drácula, por ejemplo. Conocí series (en ese momento, o, al menos para mí , nuevas) que me encantaron, como Sliders y, por supuesto... American Gothic.

American Gothic, llamada en el doblaje "Pueblo Siniestro," es una fantástica serie que duró solamente una temporada, si bien generó fanatismo por doquier. Producida por el gran Sam Raimi, y creada por Shaun Cassidy, esta serie sufrió, como tantas, el síndrome de "too good for TV". Es sabido que, en Estados Unidos, cuando una serie es demasiado buena, por alguna razón la cancelan. Esa razón se llama "ratings", ya que cuando una serie es buena, en general poca gente la ve. Una notoria excepción a esto es la sitcom animada The Simpsons y, de momento, la atractiva serie Lost. Sea como fuere, American Gothic sufrió del mismo problema, por ejemplo, que Firefly, la serie de Joss Whedon, es decir, que sus episodios fueran emitidos en desorden, lo cual, en ambos casos, significó un golpe durísimo para estas series. American Gothic tenía una historia interesante, que merecía ser mostrada en orden, pero tanto el canal de televisión norteamericano, como USA Network, e incluso el reciente DVD que contiene la única temporada de esta genialidad, no le hicieron esa mínima justicia.

La serie transcurría en el pequeño pueblo de Trinity, South Carolina, y mostraba las vidas de sus protagonistas más interesantes. El piloto de la serie nos mostraba ya las raíces del conflicto:

La serie abre con el 10º cumpleaños del pequeño Caleb Temple (Lucas Black). Su padre, el clásico sureño alcohólico y violento, no soporta por mucho tiempo un ataque que tiene su catatónica hija Merlyn Temple (Sarah Paulson), y decide callarla para siempre con una pala. Caleb busca ayuda, y ahí es cuando entra en escena la ley de Trinity.
El sheriff del pueblo, Lucas Buck (Gary Cole), es un misterioso tipo, según algunos incluso el mismísimo Satanás, que tiene bajo su control, gracias a una intrincada red de favores, a básicamente todo el pueblo. Siempre cuando algo malo sucede en Trinity, el sheriff Buck lo sabe y está ahí para dar una mano... pero no gratuitamente. "Down the road, I might ask you for a little favor," dice el sorprendente benefactor a quien más lo necesita. En este caso, al ver a Merlyn medio muerta de un palazo en la cabeza, le hace el "favor" de terminar con su vida. Su deputy, Ben Healy (Nick Searcy), presencia este asesinato, pero él, tal vez más que nadie, debe muchos favores al sheriff y teme hablar.

El sheriff, por razones que se entienden al ver la serie, está obsesionado con educar al pequeño Caleb como su hijo, y está decidido a que nadie lo detenga, especialmente el Dr. Matt Crower (Jake Weber) y la prima del niño, Gail Emory (Paige Turco). Tanto el Dr. Matt como Gail tienen historia; el Dr. Matt es un "yankee" con un doctorado en Harvard pero un problema, aparentemente resuelto, con el alcohol, mientras que Gail está convencida de la culpabilidad del sheriff en cuanto a la muerte de sus propios padres, hace muchos años.

Caleb, gracias a la guía de su hermana fantasma/ángel de la guarda Merlyn, su prima y el Dr. Matt, y más adelante su guardiana Loris Holt (Tina Lifford), intenta alejarse de las influencias del sheriff, pero este siempre le presenta el camino fácil, la elección más atractiva... es ese conflicto, con un peso sobrenatural, el que lleva adelante toda la serie.

Episodio tras episodio, vemos a las fuerzas del bien, representadas por Merlyn, Gail y el Dr. Matt, intentando guiar a Caleb por la senda correcta, mientras que las fuerzas del mal, encarnadas por el sheriff, y su amante, la provocativa maestra de escuela Selena Coombs (Brenda Bakke) intentan guiarlo por la senda fácil. A la vez, vemos como el sheriff "administra justicia", cobra y otorga favores, y muchas veces se sale con la suya.

Recomiendo mucho esta serie, que estoy volviendo a ver gracias a la magia de la superautopista de información, y espero que les guste tanto como a mí.